¿Qué ver en Cinqueterre en un día?

Cinqueterre es un parque nacional al noreste de Italia. Si duermes allí dos noches, podrás disfrutar de un día entero de principio a fin en sus pueblecitos. Con eso será suficiente para disfrutarlo. Nosotras dormimos las dos noches en Riomaggiore, el pueblo más al sur de Cinqueterre, que fue el que utilizamos de base para recorrer el resto de pueblos.

Para llegar a Cinqueterre aterrizamos en el aeropuerto de Pisa, donde visitamos modo express la ciudad y finalmente cogimos un tren dirección La Spezia, desde dónde cogimos otro tren hacia Riomaggiore.

Llegamos a Riomaggiore a tiempo de ver el atardecer mientras tomábamos un vino blanco de Cinqueterre en una terraza con unas vistas preciosas en la zona de La Marina (que viene a ser la zona del puerto). Finalmente, cenamos en un restaurante de la calle principal, la que más vida tiene, la Vía Colombo.

IMG_20181012_191002.jpg
El sábado tocaba aprovechar bien el día para poder disfrutar del resto de pueblos de Cinqueterre. Madrugamos un poco, desayunamos y después de comprar la Cinqueterre Card cogimos el primer tren. La Cinqueterre Card de un día nos costó 16€ e incluye el uso ilimitado de trenes, el pase para los diferentes trekkings y un bus que te sube en cada pueblo desde la estación hasta el centro de la ciudad.

El primer pueblo que visitamos fue Manarola, dónde confirmamos que madrugar fue todo un acierto y pudimos disfrutarlo bastante tranquilas. Lo mejor fue dar un paseo por sus viñas y disfrutar de sus vistas desde lo alto. En uno de sus puntos más altos verás una cafetería llamada Nessum Dorna, nosotras no pudimos comer allí porque llegamos demasiado pronto, pero las vistas eran alucinantes.


Después de Manarola fuimos a Corniglia, la subida hasta el pueblo es algo dura pero nosotras cogimos el autobús que incluía la Cinqueterre Card hasta arriba del todo (la bajada sí que la hicimos andando, pero acompañadas de un helado). Las calles de Corniglia fueron de las que más me gustaron, tenían muchísimo encanto y muchísima vida y no estaban especialmente abarrotadas. Para tomar algo con vistas, Terra Rossa es el lugar perfecto, está muy cerquita de donde te baja el autobús. También tendrás un mirador precioso en la Cappella dei flagellati.

Después de Corniglia fuimos a Levanto, que no forma parte de Cinqueterre como tal, pero está incluido el la Card, realmente acabamos allí por confundirnos de tren y tampoco nos gustó demasiado, eso sí, comimos unos boquerones fritos riquísimos.

Tras esta parada fuera de Cinqueterre, ya volvimos a Cinqueterre, a Vernazza. Nos pareció que estaba abarrotadísimo de gente, ya que fuimos a la hora de comer. En un inicio fue algo agobiante pero encontramos nuestro huequecito subiendo hacia un restaurante con vistas increíbles, Al Castello. Lo recomiendo 100%, no solo por las vistas si no también por la calidad de la comida y sobre todo por lo encantadores que eran los dueños.

IMG_20181013_134012.jpg
Para ir al único pueblo que nos faltaba, prescindimos del tren e hicimos uno de los clásicos trekkings de Cinqueterre, de Vernazza a Monterrosso ¡Qué gran acierto! El camino es muy agradable y tiene unas vistas espectaculares tanto de Vernazza como de Monterrosso. Desde luego que muy recomendable y además no es especialmente difícil, yo no estoy muy en forma y pude hacerlo sin problema, además lo hacía gente de todas las edades.


Tras el trekking nos tomamos un merecido refresco en el centro de Monterrosso y luego anduvimos por su paseo y tomamos un vino blanco con vistas al mar. Según me han comentado, Monterrosso está bastante lleno en verano, pero en octubre, aunque tenía ambiente, es muy agradable pasear por sus calles.

Con esto, fuimos a Manarola a cenar (por no cenar en el mismo pueblo que la primera noche) y volvimos a Riomaggiore.

Al día siguiente, nos quedamos en Riomaggiore, nos levantamos temprano y disfrutamos de una de las mejores vistas de la ciudad, las vistas desde el orologio del castello. Aprovechamos también para hacer una última visita a la fotogénica zona de la Marina (que además estando tan vacía era una gozada hacer las fotos) y ya pusimos rumbo a Milán, desde dónde cogimos el vuelo de vuelta (lo cogimos desde allí por la diferencia de precio, aunque se tarda bastante más y hay que tener en cuenta el precio del tren).

IMG_20181014_082800.jpg
Desde luego que Cinqueterre es una escapada increíble para un finde, y si tengo que quedarme con algo, para mí hay tres imprescindibles.

  • El trekking Vernazza a Monterrosso
  • Pasear por las viñas de Manarola
  • Disfrutar del atardecer en Riomaggiore