Cova Tallada. Excursión desde Jávea o Denia

Soy de esas personas que por mucho que repita destino siempre estoy buscando qué cosas puedo hacer que no haya hecho ya. En Jávea, tras muchos años veraneando ahí, descubrí fotos de un sitio que me dejo alucinada, Cova Tallada, y claro, tenía que visitarla.

Me deje guiar por información poco completa y no fui lo suficientemente preparada para ese camino pero conseguí llegar al final y visitar las cuevas. Aún así aprovecho mi experiencia para poder daros algunos consejos a los que queráis visitarla (que os aseguro es muy recomendable).

¿Cómo llegar?

Para llegar a Cova Tallada es necesario hacer un trekking de unos 30 min o una horilla (dependiendo de lo rápido que vayáis) y más o menos un kilómetro y medio.

El trekking empieza en Denia en una calle llamada Vía Láctea, ojo, justo en el inicio del trekking no podréis aparcar (es solo para residentes) pero en las calles cercanas a la playa sí que podréis encontrar hueco.

¿Se necesita entrada para acceder?

A nosotros no nos llegaron a pedir entrada en ningún momento pero vimos que sí era necesaria (para limitar el aforo) así que cogimos la entrada a través de la web.

El acceso es gratuito y va por tramos horarios, podéis coger la entrada para acceder aquí.

¿Qué llevar?

En qué llevar tuve mi mayor fallo. De agua para hidratarnos bien íbamos bien servidos así que con eso no tuvimos problema, el principal problema fue mi calzado, que se me ocurrió ir en chanclas (obviamente no me imaginé cómo iba a ser el camino).

Lo más recomendable sería que llevarais zapatillas de trekking y también os será muy útil unos escarpines (para una vez estáis en la cueva poder andar cómodamente por ella). Yo tengo intención de volver a repetirlo y os aseguro que esta vez iré bien calzada (ni loca se me ocurre volver a llevar chanclas).

¿Es un trekking muy complicado? ¿Se puede hacer con niños?

Mi forma física no es especialmente buena y pude terminar el trekking sin problema así que no es especialmente exigente. Cada uno puede hacerlo al ritmo que quiera (yo soy de ritmo lento y tardamos unos 45 minutos).

Al final del recorrido hay una parte más complicadilla (que requiere agarrarse bastante bien a unas cadenas que hay colocadas por seguridad) pero es perfectamente abarcable (además es un tramo muy cortito).

Respecto a ir con niños, como todo, depende de lo acostumbrados que estén a este tipo de caminos, vimos alguna pareja que porteaba a su hijo pequeño y algunos niños algo mayores que también habían llegado sin problema.

En definitiva, Cova Tallada me pareció un sitio espectacular al que me encantaría haber ido algo más preparada (así que tendré que volver para remediarlo). Tanto el destino como el camino son impresionantes y merece mucho la pena visitarlos.

 

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